Muy pocos abogados españoles se acuerdan de las cláusulas arbitrales

“Sólo un 5% de los abogados españoles incluye cláusulas arbitrales en los contratos. Aún falta el trabajo de campo, remangarse, ir a los colegios y a las universidades para difundir que existe esa posibilidad”, explica a NEGOCIO Javier Íscar de Hoyos, secretario general de la Asociación Europea de Arbitraje, Aeade. Esta corte arbitral española presentó ayer en la sede del Consejo General de la Abogacía Española (CGAE) su nuevo Comité de Arbitraje Societario y Mercantil.

La abogada Antonia Magdaleno, reconocida administradora concursal y presidenta de este equipo especializado de profesionales, añade que “muchas veces es por desconocimiento y otras por mera rutina, porque te dejas llevar y terminas haciendo todos los contratos igual. Muchos abogados no se paran a recapacitar que cuando crean una sociedad después puede haber problemas entre los socios”.

El tiempo es oro

Una de las grandes ventajas que presenta el procedimiento arbitral frente al judicial es el ahorro de tiempo. Y precisamente en ámbitos como el societario y el mercantil el tiempo es oro. “Los conflictos societarios y mercantiles se resuelven en los juzgados en unos dos años. Los jueces no dan abasto”, dice Javier Íscar. “Que una sentencia te dé la razón tres años después de un pleito te sirve de poco”, completa Magdaleno.

La desjudialización de conflictos, defendida hasta la saciedad por el nuevo Ministro de Justicia, encuentra en el arbitraje y en la mediación sus principales aliados. “Un arbitraje dura un plazo medio de seis meses. Las empresas cada vez valoran más el coste financiero de solucionar un conflicto”, apunta Íscar. Aunque, según defiende Magdaleno, el proceso “va a ser algo paulatino. No creo que se consiga cambiar la forma de actuar de los abogados de una forma radical”.

Entre los invitados, ayer, representantes del mundo empresarial y abogados de empresa. “Ellos son los que tienen que redactar las cláusulas arbitrales en las escrituras de constitución de sociedades de capital y en los contratos mercantiles de importancia: compraventa de empresas, relación entre sociedad y socios, de socios entre sí, joint ventures…”, aclara.

Íscar añade que “en los últimos años las empresas y sus abogados quieren transparencia y certidumbre en la designación de árbitros. Y que cuando una corte designe un árbitro, sea un experto”. Por este motivo, el equipo de Magdaleno “estará compuesto por unos 30 árbitros, todos ellos grandes profesionales del Derecho: notarios, algún juez de lo Mercantil en excedencia, catedráticos”, apunta la abogada.

La creación de estos comités de árbitros expertos, iniciada hace tres años en Aeade con el Comité Bancario y Financiero de Arbitraje, no sólo da respuesta al incremento real o potencial de los arbitrajes en en un área determinado. “Algunos responden a modificaciones legales, como el de Derecho Público. El de Societario y Mercantil también ha venido un poco motivado por la reforma de la Ley de Arbitraje, que prevé la posibilidad del arbitraje societario”, explica Magdaleno.

La Ley 11/2011 expresa “que si se impugnan acuerdos sociales por medio de un arbitraje, éste ha de ser administrado por una institución”, dice Javier Íscar, por lo que “el arbitraje no puede ser un arbitraje ad hoc”.

Aeade prevé tramitar unos 25 asuntos en temas societarios y mercantiles en 2012, así como un aumento de una media del 30% cada año.

Dice Antonia Magdaleno que los miembros que conforman el nuevo Comité tienen capacidad sobrada para poder llevar arbitrajes internacionales. Sin embargo, admite “que España no suele ser lugar de arbitrajes internacionales. Veremos qué ocurre”, concluye.

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